Un ramillete azul

No le tembló la mano cuando preparó aquel postre. Cada día elaboraba con delicadeza el bizcocho favorito del señor. Mientras sujetaba el cántaro de barro y vertía la leche, pensaba en el día de su llegada, cuando se perdió en el laberinto de pasillos oscuros de la casa, y en las rozaduras que le provocabanSigue leyendo “Un ramillete azul”